sábado, 9 de agosto de 2008

Saliendodelaentrada.


Las luces penetran, como siempre en tus ojos, haciendo que te sientas como un observador vago, que se limita a ver lo que sus ojos pueden ver o quizás lo que los demás le permiten ver. Pero no es así como sigues caminando, porque te detienes para ver una imagen completamente clara, es un personaje especial que no te mira pero sin embargo se te insinúa. No te habla pero te hace hablarle, no lo oyes, pero quisieras escucharlo. Es raro, no ves a nadie más que a él pero ves que el conversa con alguien más. La pregunta ahora es ¿con quién conversa? No puedes ver a otra persona, él no te lo permite y aunque te haga hacer lo que el quiere, sigues intentado no moverte, ni que nada te mueva porque quieres seguir observándolo segundo a segundo para ver que es lo que tiene para ti. Parpadeas, mantienes los ojos cerrados por algo más de 3 segundos, lo miras y ves que ahora te está mirando, te dice algo, no lo escuchas pero oyes el tono de su voz. Quedas bloqueada y el sigue hablando. Después de un rato logras ponerle atención a lo que el te está diciendo: " Mírame, yo soy feliz, ya te puedes ir, mi felicidad no está junto a ti".

Te vas, ya no ves nada aquí.